Palabras de bienvenida de la Rectora en Coloquio de la ONU

Palabras de bienvenida de la Rectora en Coloquio de la ONU

 


8 de noviembre de 2016.-
Nuestra casa de estudios fue sede del Coloquio Internacional "La consulta previa, libre e informada. Estándares y experiencias internacionales y regionales", convocado por el Foro Permanente sobre Cuestiones Indígenas de las Naciones Unidas
La Rectora de la Universidad del Claustro de Sor Juana, Maestra Carmen Beatriz López-Portillo, dio la bienvenida a este Coloquio y sus palabras iniciales estuvieron dedicadas al Doctor Rodolfo Stavenhagen, quien hiciera importantes contribuciones a la reivindicación de los derechos humanos de los pueblos indígenas de todo el mundo. Fue el primer Relator Especial de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, cargo que desempeñó de 2001 a 2008. Murió los primeros días del mes de noviembre de este año. La Rectora resaltó que el Doctor Stavenhagen haya dedicado su vida a la defensa de los derechos humanos de los pueblos indígenas y que haya pensado en la diferencia de los derechos humanos de primera y segunda generación, problemas políticos, sociales y culturales; así como los derechos étnicos referidos a esos grupos, cuya situación siempre ha sido particularmente grave, debido a las desventajas y violaciones que sufren como entidades con características étnicas propias, distintas al resto de la sociedad.
A continuación la Rectora abordó el tema de la responsabilidad ante el otro y de la memoria como ejercicio de dicha responsabilidad, para la cual refirió a Platón, específicamente a su obra Alcibíades, que plantea que el ser humano es lo que su alma es; el alma para los griegos era el sujeto de acción, pero se servía del cuerpo y del lenguaje para hacerse presente, por eso era fundamental su cuidado. El cuidado de sí era el cuidado de esta responsabilidad. A través de las palabras de Johann Baptist Metz, la Rectora reafirmó su creencia de que la memoria es fundamental para el ser humano: “Pero ¿qué ocurriría si un día los seres humanos no pudieran defenderse de la desgracia existente en el mundo más que con el arma del olvido; si solo pudieran construir su felicidad sobre el despiadado olvido de las víctimas, sobre una cultura de la amnesia según la cual el tiempo, supuestamente, cura todas las heridas? ¿De qué se alimentaría entonces la rebelión contra el sinsentido del sufrimiento injusto e inmerecido que hay en el mundo? ¿De dónde vendría la inspiración para preocuparse por el sufrimiento ajeno y para la visión de una nueva y mayor justicia?”
La memoria y el olvido, agregó la Maestra, no representan terrenos neutrales, sino espacios donde se juega se modela y le legitima la identidad y el poder, los poderes donde se decide el presente y el futuro de la libertad. La memoria es la responsabilidad del superviviente, por eso es importante entender la dimensión ética que su defensa implica, para interpretar la realidad, la historia. En un mundo como el nuestro, en una sociedad como la nuestra, es necesario construir, formular, nuevas interpretaciones de justicia que incluyan las necesidades y los derechos de los grupos marginales, antiguos y emergentes, dándoles voz pública y reconociendo sus derechos; que en la ley y en las instituciones estén contemplados sus reclamos y miradas. Por eso importa tomar el tema que hoy nos convoca, es importante el marco cultural para propiciar las experiencias y significados diferentes que permitan nuevas formas de actuar y de pensar, de las relaciones y la vida, es necesario que seamos capaces de construir un espacio público o común en donde las nociones de responsabilidad y atención gesten una nueva textura moral que interactúe y enriquezca la diversidad de la comunidad.
La Rectora indicó que en el Claustro, que tiene el honor de albergar este Coloquio Internacional, se tiene la certeza de que todo ser humano tiene que ser el fin último de todas nuestras acciones y que es en el ámbito de las humanidades donde debe pensarse lo que es propio de los hombres y de las mujeres, de sus manifestaciones, es ahí donde se articulan las representaciones y se gesta la posibilidad de auto conocimiento. Para la Maestra López-Portillo las humanidades son fundamentales para el desarrollo del ser humano; pues es desde las humanidades que hay que pensar la cultura y el sustento de la política pública, los principios del orden tienen que reposar en cierta comprensión de lo humano y de la vida. Es desde las humanidades que se puede resignificar la conducta y todos los órdenes de la producción simbólica y todos los procesos de la construcción de la identidad de la socialización, es también desde las humanidades que deben pensarse los procesos de producción y transmisión del conocimiento en su contexto histórico.
La Rectora también destacó que el mundo ha llegado a la conclusión de que la mejor forma de organización será a través de la democracia; por lo que ésta debe transitar de lo político a lo social, ya no se trata sólo del ejercicio de los derechos políticos sino de la posibilidad de participación en espacios distintos de los políticos. La democracia debe entenderse como algo más que una forma de gobierno que dé respuestas, también debe fomentar la igualdad de oportunidades, culturales, sociales y económicas, a fin de garantizar la mayor participación, la menor opresión posible, el menor grado de exclusión de intolerancia, de indiferencia a la realidad del otro, de discriminación, de falta de respeto.
Antes de darle la palabra a los ponentes de este Coloquio, la Maestra afirmó que no hay salvación individual si no es desde el principio del bien común, la comunidad no sobrevive, si no transitamos del deseo individual a la obligación colectiva. El futuro se hace cada día menos viable, si no logramos hacer la síntesis entre libertad y justicia.
El coloquio contó con la participación de: Victoria Tauli Corpuz, Relatora Especial de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas; Francisco José Eguiguren, Relator de la Comisión Internacional de los Derechos Humanos sobre los derechos de los pueblos indígenas; Sara Nuero, Punto focal de pueblos indígenas de la Oficina para América Central de la ONU-DH; Tania Caron, Especialista Técnico en Normas Internacionales del Trabajo y Pueblos Indígenas de la OIT; Tatiana Mojica, Líder de la etnia Maleku, Costa Rica; Jan Jarab, Representante en México de la ONU-DH.

 

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